“RESPUESTAS QUE NO RESPONDE LA PRESIDENTE.”

Por: Daniel Valles.

En México nos hemos acostumbrado a escuchar frases que parecen sentencias divinas: “ya lo aclaró”, “ya lo desmintieron”, “eso ya se resolvió”. Y lo más sorprendente es que no provienen de un púlpito religioso, sino de la mismísima presidenta de la República, Claudia Sheinbaum.

Cada vez que enfrenta preguntas incómodas, la respuesta no es una explicación clara, ni la apertura de un expediente, ni mucho menos un compromiso de transparencia. La fórmula es otra: remitir a terceros, negar categóricamente o descalificar al interlocutor. Y lo más grave: esperar que esas frases sean aceptadas sin chistar, como si fueran dogmas de fe.

Por eso arrancamos esta nueva serie: Investigaciones. Aquí no nos tragamos la pastilla entera sin preguntar qué contiene. Vamos a documentar, uno por uno, esos momentos en que la presidenta cree cerrar la discusión con un “ya se aclaró” o un “eso no es cierto”.

Casos que van desde los amparos a nombre de los hijos de López Obrador, hasta el eterno expediente de la Línea 12 del Metro.

Todos siguen el mismo patrón: cerrar la conversación en lugar de abrirla. Convertir la crítica en calumnia, y la pregunta en ataque. Y eso, en un país que presume ser democrático, es un golpe bajo a la rendición de cuentas.

Este no es un capricho editorial. Es un deber.Porque cuando el poder convierte sus palabras en dogmas, la democracia se transforma en liturgia hueca, y la crítica en herejía.

Así que atentos. Lo que vamos a presentar no es opinión disfrazada de análisis: es un inventario documentado. Y allí, entre frases prefabricadas y verdades absolutas, está el verdadero Meollo del Asunto.