El Meollo del Asunto.
Por: Daniel Valles.
Amanece en Chihuahua igual que ayer, pero hay una diferencia importante. Tenemos gobernadora. Entonces, hoy sí es un amanecer diferente en cuanto a la conformación política del “Estado Grande”.
Ha iniciado la era de Maru Campos Galván en el gobierno de Chihuahua. Ayer por la tarde noche ha tomado protesta y es la gobernadora constitucional. Su equipo de igual forma, ha tomado oficialmente el control del estado.

De igual forma, ayer le comenté que lo importante no es cómo se inicia algo, en este caso una administración, sino como termina. Y esto aplica a todo tipo de situaciones en la vida.
Por demás está decir y afirmar que, a la nueva gobernadora, a quienes colaboran con ella y a quienes hoy se habrán de integrar al equipo de trabajo, les deseamos que les vaya bien. Que tangan siempre la habilidad para resolver los problemas que ni se imaginan tendrán. Y cuando necesitan ayuda, asesoría, la soliciten con prontitud y humildad.
Esa puede ser una clave para tener éxito en el desarrollo de la función que estarán desarrollando. Nadie lo sabe todo. Reitero, le deseo le vaya de lo mejor a la gobernadora, María Eugenia Campos Galván.
Se toma muy en cuenta el que haya decidido tomar protesta en Ciudad Juárez. Eso augura un buen inicio para nuestra ciudad, no sólo para el estado.
En veces anteriores, los juarenses hemos esperado que, desde la capital del estado, desde Chihuahua, a Ciudad Juárez le atendieran de acuerdo a la importancia que tiene en el estado y no fuera tratado con desdén, con cierto coraje injustificado. Con rivalidad. Como si no fuéramos todos chihuahuenses.
La gobernadora reconoce el mosaico que somos. El esfuerzo de la mujer que trabaja en la industria maquiladora. La labor diaria de los hombres que se esfuerzan por sacar adelante a su familia.
De los jóvenes emprendedores. Hombres y mujeres que estudian, que trabajan, que se preparan para continuar por el camino que hoy estamos construyendo todos.
Personas que ya caminan por las calles, las empresas, que ya laboran en la industria y que conforman las comunidades diversas que dan vida a nuestra sociedad juarense.
El hecho de haber iniciado su gobierno aquí, en Ciudad Juárez, le ha ganado de entrada un lugar preponderante en el horizonte de nuestra ciudad. De nuestra sociedad, de la gente que vivimos aquí.
Tal vez hoy, ahora, la mujer que no es oriunda de Juárez, haga lo que dos gobernadores de esta ciudad no hicieron por su ciudad en su momento de gobernar el estado. Casualmente, del mismo sello político de la actual gobernadora.
Se esperaba. Se creía y hasta se le apostaba a que, Francisco Barrio Terrazas y Javier Corral Jurado, harían justicia a Juárez. Pero no sucedió. Las razones pueden ser muchas y variadas. El hecho es que todo quedó en suspiro y deseo.
Maru, como de seguro coloquialmente le dirá la gente y todos nosotros, sabe bien a dónde ha llegado y la clase de carga, de compromiso y responsabilidad que tiene.
No sólo recibe un estado en una malísima situación económica por las decisiones tomadas por su antecesor, que indican la intención de dejarle el mayor número de problemas. Lo mencionó en su discurso. Llega como la primera mujer que gobierna el estado en toda su historia. Esto no gustó a todas las mujeres. Cosa que comentaré en otro momento, en otra entrega.
Maru sabe la situación de hartazgo que tenemos en cuanto a la situación de batidero político que se da entre la gente de los partidos y las fuerzas diferentes que los conforman. De las diferencias y egos que han impedido el desarrollo y el crecimiento que no ha estado de acuerdo a la potencia y el esfuerzo que hacemos los juarenses y en general, en el estado.
Lo sabe y lo reconoció en su discurso. Dijo: “es indispensable explicar y dejar en claro el estado en que se recibe las finanzas de la entidad…los números hablan por sí solos, en los últimos cuatro años de la administración pasada, los pasivos totales de la entidad crecieron a 11 mil millones de pesos”.
Y no sólo habló de la economía, sino de la política. Y como buena conocedora de cómo estamos en el estado, Maru hizo énfasis en que no actuará con revanchismo. Que no hostigará con comentarios y acciones en contra de quien le antecedió y como éste hizo con ella. Sin embargo, sabemos, porque la conocemos, no dejará pasar lo que no deba dejar pasar. Y si encuentra evidencias que ameriten que el poder judicial haga su función, lo hará.
Lo aseveró al final de su discurso. “Hoy tienen una gobernadora conocedora de la compleja situación en la que se encuentra nuestro estado, y quiero decirles que estoy aquí para poner orden en la casa. Para los chihuahuenses de bien es momento de ver hacia adelante, por eso quiero decirles a todos que hoy Chihuahua tiene gobernadora”.
Maru Campos nos ofrece algo más que una amable y grande sonrisa. Su sello y su ceño no muestran ni odio, ni resentimiento, ni el desconcierto de quienes son presa de estos elementos que caracterizan a quienes actúan con la víscera. Que lo dan a notar en todo lo que hacen y dicen. Desconciertan, por su resentimiento y odio. El sello y el ceño lo muestran.
Lo que no pueden evitar suceda, porque de lo que abunda en el alma, habla su boca. Ahí El Meollo del Asunto.
Fuente: Juárez Hoy