La Mamá Más Mala del Mundo,

Poema de Paul Dunn.

Paul Dunn, con su “Mamá más mala del mundo,” describe a muchas madres y describe a la perfección a mi madre, Laura Ruth Vargas Gómez, una mujer juarense quien partió de este mundo hace muchos años. Al volver a escribir el poema de Dunn, la honro, la extraño y reconozco que aún la amo.

“Yo tuve la mamá más mala del mundo, mientras los otros niños no tenían que terminar su comida, yo tenía que comerla toda, cuando los demás comían dulces, yo tenía que comerme las calabazas.

Mi madre siempre insistía en saber dónde estábamos, parecía que vivíamos encarcelados. Tenía que saber quiénes eran nuestros amigos y lo que estábamos haciendo, insistía en que, si decíamos que íbamos a salir por una hora, solamente nos tardáramos una hora.

Me da vergüenza admitirlo, pero hasta tuvo el descaro de violar la ley del trabajo para los niños, hizo que laváramos trastes, tendiéramos camas, aprendiéramos a cocinar y otras cosas igualmente crueles. Creo que se quedaba despierta en la noche pensando en lo que podría obligarnos a hacer.

Siempre insistía en que dijéramos la verdad y nada más que la verdad. Para cuando llegamos a la adolescencia ya fue más sabia y nuestras vidas, ¡se hicieron aún más miserables! Nadie podía tocar el claxon para que saliéramos corriendo de casa, nos avergonzaba hasta el extremo de obligar a nuestros amigos a llegar a la puerta y preguntar por nosotros.

Mi madre fue un completo fracaso, pues ninguno de mis hermanos y hermanas ha estado en la cárcel y cada uno es una persona productiva y responsable. ¿A quién culparemos de nuestro terrible futuro? Tienen razón, a nuestra mala madre. Vean de todas las “aventuras” que nos perdimos: nunca pudimos salir sin pedirle permiso, ni pudimos participar en pandillas, ni consumimos drogas y miles de cosas más que hicieron nuestros amigos. Eso nos hizo convertirnos en personas educadas y honestas.

Teniendo esto como ejemplo, estoy tratando de educar a mis hijos e hijas de la misma manera, estoy lleno de orgullo cuando mis hijos y mis hijas me dicen que soy malo y verán, doy gracias a Dios por haberme dado a la mamá más mala del mundo”.

Paul Dunn