
El Meollo del Asunto.
Por: Daniel Valles.
Este día es una especie de “limbo político”. Es el último día del gobierno de Javier Corral Jurado.
Sería como obligado tratar el tema y agregar que también será, a la media noche, el inicio de la administración de la gobernadora electa, Maru Campos.
Pero es algo a lo que ya no deseo agregar cosa alguna. No hay mucho nuevo y tampoco mejor, ni bueno qué decir de la administración corralista.
Para el estado es más bueno el que termina hoy su administración que lo que haya qué decir de ella.
Seguro la gran mayoría de sus correligionarios estarán ya no sorprendidos, sino molestos con el aún panista gobernador. Y no es para menos.
Para el panismo chihuahuense debe de ser una pena el que el estado haya sido gobernado por quien no sólo milita en el PAN, sino que fue uno de sus más férreos defensores, apologistas, estrategas, dirigente, representante en el congreso estatal, el federal y por supuesto, en la Cámara de Senadores.
Por supuesto que para los panistas que trabajaron en la administración, la cosa puede ser algo diferente.
Corral en su propia opinión, ha sido el mejor gobernador de la historia de Chihuahua. Lo que es un elogio en propia boca. Por lo mismo, dejaré el tema.
Ya habrá tiempo y será el momento de observar, analizar y comentar, lo que sigue y haga con su vida política el aún hoy gobernador del estado grande. El que puede todavía dar alguna sorpresa en estas últimas horas de su mandato.
La nueva administración inicia a las cero horas de este martes 7 de septiembre.
Los nuevos funcionarios habrán de hacerse cargo de sus responsabilidades unas pocas horas antes. Se tiene una esperanza de que las cosas se hagan de mejor manera y que con la nueva dirección que el gobierno de Maru le imprima a la administración, el estado recobre la fuerza y la pujanza que le caracterizan.
Pero de eso, mañana comentaré. El estado que recibe y cómo lo recibe
Lo que seguro vendrá es una esperanza. La que siempre se tienen en el presenta y representa lo que se aspita para el futuro. A la gobernadora electa se le desea lo mejor. Pero no hay nadie que sepa con certeza qué es lo que viene en el futuro. Siempre existe la posibilidad de que aparezca un cisne negro. Como lo fue la pandemia del Covid-19.
Por lo mismo no especulo sobre el futuro. Porque es lo más incierto que hay en la vida. Sí espero, sí le deseo lo mejor a la administración entrante. Que pueda lidiar y controlar pronto lo que recibe. Para que de igual forma pueda cambiar el adjetivo que dio a la administración de Corral, que “no tienen madre”, (SIC), en cuanto a cómo dejan el estado y que lo cambie por uno como el de: ya le encontramos la cuadratura al círculo, o algo así.
Entonces, le deseo que la vaya bien a la gobernadora electa y a Javier, que encuentre solaz y calma. Especialmente mañana y pasado. Que de seguro serán los días más duros y pesados por la falta del ingrediente que le ha alimentado estos cinco años. La capacidad de generar poder estatal. Lo que se le ha terminado.
El tema que deseo tratar de nueva cuenta es uno difícil, duro y triste, por lo que representa y causa. Uno que frecuentemente está en el panorama de la opinión pública, pero que no se le da la debida atención. Nunca ha sido de otra forma. ¿Por qué?
Porque no hay un genuino interés por atenderlo, menos remediarlo, por parte de la autoridad, de la sociedad y de todo tipo de instituciones de salud.
¿Cuál es ese problema? El suicidio. El que siempre se encuentra al alza.
De entre todo lo que sucede en la ciudad y en el país, como en el de la Seguridad Pública, siempre parece estar al alza.
Desde 1975-1995, aumentó el número de víctimas en 8 veces. En 1994, fue la cuarta causa de muerte en la población de entre 15 y 24 años.
80{c079981af0f073382b10905000b08706b69f25092fc8ca824d7ac0053dd27c55} de las muertes de adolescentes por este concepto, se “disfrazan” como accidentes y las familias. (Diario de Juárez, 25 de agosto de 1997).
Para 2018, datos del INEGI señalan las entidades federativas que tuvieron mayores tasas de suicidio por cada 100 mil habitantes ese año:
Chihuahua 11.4{c079981af0f073382b10905000b08706b69f25092fc8ca824d7ac0053dd27c55}, Aguascalientes 9.9{c079981af0f073382b10905000b08706b69f25092fc8ca824d7ac0053dd27c55}, Campeche 9.1{c079981af0f073382b10905000b08706b69f25092fc8ca824d7ac0053dd27c55}, Quintana Roo 9.1{c079981af0f073382b10905000b08706b69f25092fc8ca824d7ac0053dd27c55}
Se trata, se habla, se dice, se comenta referente al suicidio de lo que se debe de hacer, pero nada de lo que se dice harán, tiene el resultado que se espera. Y lo entiendo. Se trata de situaciones de violencia donde el factor humano es el preponderante.
Los seres humanos, las personas somos impredecibles. No actuamos sólo con base en la genética. En los genes. Por instinto. Como los animalitos.
No importan lo que digan y cuánto hagan los grupos defensores de los animales, los seres humanos no actuamos sólo con base en la biología.
Nuestra sicología es diferente. Por lo tanto, tenemos una diferente etología, estamos constituidos de otra forma. Somos “homo sapiens”.
Que es lo que explica nuestra manera de ser. Por lo que somos impredecibles y producto de la cultura en que vivimos, no sólo del medio ambiente que nos rodea.
La persona suicida es presa de la desesperanza. Algo que no padece un animal. Ojo, no digo tristeza. Sino desesperanza. Ningún animal piensa en el futuro, cómo le irá o cómo será el día de mañana. Las personas sí tenemos eses sentir, ese panorama, ese marco de referencia.
La desesperanza viene como producto de la depresión. Que provoca que la persona considere como opción, el quitarse la vida. Y aunque existen algunos grupos, pocos, que están al tanto de los problemas emocionales de las personas, no son suficientes ni tienen el poder o la autoridad, mucho menos el dinero, para ser más efectivos en su misión de salvar vidas.

La depresión, los trastornos de ansiedad, el consumo de alcohol y drogas, así como, las secuelas neuropsiquiátricas por covid- 19, son los padecimientos mentales que se han agudizado debido a la emergencia sanitaria, alertó el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). (Excélsior, 07/09/2021).
De acuerdo a nota de Alejandro Vargas, de El Diario, que aparece el martes 7 de septiembre 2021, sólo en 2021, mil 007 juarenses han sido diagnosticados con depresión, 40 se han quitado la vida. 4 por ciento. ¿Son pocos? No, no lo son.
El lunes anterior, elementos de la Dirección de Seguridad Municipales evitaron que un hombre se arrojara al vacío de uno de los pasos elevados que existen en la ciudad. El de bulevar Zaragoza y Libramiento Independencia.
El hombre habría perdido su empleo y no veía cómo resolvería sus problemas.
La gente se quita la vida víctima de la desesperanza. Ven el suicidio como una solución permanente a un problema temporal.
Pero ese mensaje no llega a la gente. Y lo temporal de su situación está durando tanto que la gente piensa que será permanente y no tiene solución. Aunque la tiene. Y si no la tiene, se puede vivir con ello y adaptarse a lo que venga.
El ser humano tiene la gran capacidad de adaptarse, de asimilar una nueva cultura. Eso nos hace diferentes a los animales.
Por desgracia, para los problemas sicosociales no existe una solución fácil. Pero tampoco se está tratando con el mismo interés, fuerza y empuje, como para los problemas políticos sociales, donde sí hay interés por el poder, por el dinero y por la causa. No así por la persona suicida. Al fin, eso es algo que le pasa a otra gente.
La sociedad en la que vivimos y su cultura no terminan de entender que cada suicidio que vivimos como sociedad, es de igual forma a matar o acabar con la sociedad entera. Por sus efectos destructivos nos afecta a todos. Ahí El Meollo del Asunto.