
El Meollo del Asunto.
Por Daniel Valles.
El pasado día 6 de septiembre, los niños, niñas y adolescentes en el país regresaron a clases presenciales después de casi un año y medio que estaban suspendidas debido a la pandemia del Coronavirus o Covid.
Es cierto, el regreso a la escuela, a las clases, ha sido polémico por todo lo que representaba. Un posible contagio de los educandos y de los maestros. De padres de familia. La movilidad en las calles se incrementaría con el regreso a clases.
El riesgo era muy alto ya que los niños, niñas y adolescentes, no habían sido hasta entonces, un grupo destinado a recibir vacunas en contra de esta terrible enfermedad. El Covid.
Ah, pero quien manda y a quien obedecen en la federación y en el país dijo que, las clases se reiniciaban el seis de septiembre, “llueva, truene o relampaguee”. Y pácatelas, que tiembla la tierra y se desgaja un cerro en la CDMX.
Bueno, eso nada tiene que ver con el regreso a clases, pero sí, sucedió.
A raíz del hecho del regreso a clases en todo el país, ha sucedido lo que se dijo. Contagios en escuelas. Niños, niñas y adolescentes están infectándose. Al igual que los maestros.
Los casos, aún no son muchos, pero así se empieza. Y es cuestión de tiempo, ya lo sabemos para que surja un brote. Al menos dos semanas le toma al virus para que los síntomas aparezcan y la enfermedad sea patente.
No obstante, ese tiempo, la persona que esté infectada o quien sea anfitrión del virus lo anda esparciendo. Por donde ande estará contagiando gente.
Ese era el riesgo de que a pesar que tronara, lloviera o relampagueara se reanudaran las clases presenciales en los planteles escolares del país. ¿Y qué cree?
Los educandos se están infectando. Repito, los casos no son muchos, pero sí son y suceden.
Los números oficiales de fallecidos en el país no son buenos. 267 mil 969 personas fallecidas y los no oficiales son nefastos. Casi 600 mil fallecidos.
Del acumulado de infectados, ni hablar, anda arriba de los 3 millones, durante año y medio que lleva la pandemia en México. Es cierto, muchos se han recuperado.
En las últimas dos semanas se tuvieron promedios de infectados de entre los 10 y los 20 mil casos diarios. Esto debido a la llamada “Tercera Ola” y al período de vacaciones del que disfrutaron muchas personas.
Esta semana, el número de contagios en promedio ha bajado considerablemente. Deseamos sea esto sostenible y no se vuelva a disparar.
El regreso a clases y el semáforo verde en Chihuahua y Chiapas, puede contribuir a promover una falsa seguridad entre la población y provocar que se regrese al amarillo o al naranja. Nadie puede asegurar que sucederá, pero tampoco que no sucederá.
En el estado de Chihuahua, las clases continúan.

El secretario de Educación, Javier González Mocken, declaró que, “se mantendrán las clases presenciales en las escuelas del estado, pese a que hasta el momento se tienen 25 casos de planteles con contagios o sospechosos”.
Son 25 planteles, no 25 personas. ¿Cuántas de éstas serán?
El secretario no lo dijo, pero ayer hubo 96 nuevos casos registrados. Para un total de 63 mil 995 y 7 mil 895 personas fallecidas. Las cifras son de la Universidad John Hopkins, en EUA.
Respecto a la posibilidad de que se retome el color amarillo en él semáforo ante la pandemia, González Mocken, indicó que, “se tomarán las medidas necesarias en caso de que ocurra”.
Es decir, si la gobernadora decide regresar al amarillo debido a los contagios, las escuelas harían lo conducente. Regresar a los educandos a sus casas y de igual forma al personal docente y administrativo.
Se supone que este personal está ya vacunado.
De acuerdo a notas periodísticas de hoy martes 14, la autoridad de salud federal dice que, en el estado de Chihuahua, al menos con una dosis, se encuentra ya vacunada al 87{c079981af0f073382b10905000b08706b69f25092fc8ca824d7ac0053dd27c55} de la población adulta. Lo que es bueno.
Si embargo, eso no representa algún tipo de inmunidad y mucho menos que la pandemia esté controlada o se haya vencido, aplanado la curva o cosa por el estilo.
Afirmarlo, decirlo o insinuarlo, es algo que quien lo haga no sólo es falso sino mentiroso y corrupto. Ah y demagogo.
Pero ese dato es entre la población adulta. No así entre la población menor de 18 años.
De acuerdo a lo dice el tunante, inmisericorde y abyecto médico, Hugo López Gatell, no se debe de vacunar a los menores. Lo que es una abyección total.
Así lo declaró en varias ocasiones la semana pasada hasta que ayer que finalmente, admite que se haría la vacunación. No admite error o equivocación, mucho menos se disculpa el poco o nada útil y tunante funcionario.
Dijo que, “un millón de niños y adolescentes de 12 a 17 años en México tienen factores de riesgo para presentar cuadros graves y/o morir por Covid-19, por lo que recibirán la vacuna contra el coronavirus. Es indudable el beneficio que tendrá este sector y es posible hacerlo, porque una de las marcas comerciales ya tiene la autorización para su uso de emergencia en este grupo de edad, afirmó Hugo López-Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud”.
Creo que se dio un balazo en el pie con la declaración, pero así es este señor.
El comentario del tunantefuncionario no es nada más que eso. Un comentario. Pues mientras él declara, los padres de familia de algunos menores en el país y en Ciudad Juárez, siguieron el ejemplo de Zulma González García, Se ampararon contra la disposición del funcionario.
Zulma González García es la niña de Veracruz que se amparó contra la disposición de López Gatell y ganó. Ahora ella y los padres de familia esperan que se les vacune pues ganaron los amparos solicitados.
Ahora las interrogantes son muchas y variadas. Desde un posible rebrote, una cuarta ola debido al regreso a clases. Si se vuelve al semáforo amarillo en las entidades, si las clases se suspenden, como ha sucedió en algunas escuelas del país que han tenido infectados y más.
Ah, y lo que más me pregunto al igual que millones de mexicanos es: cuántos días más va a durar el tunantefuncionario, Hugo López Gatell en su puesto, antes de que le pidan la renuncia. Ahí El Meollo del Asunto.