Por: Daniel Valles.
Cada 8 de diciembre aparece el recordatorio: Ciudad Juárez cumple años. Y, como siempre, resuena la pregunta más franca —y más juarense— de todas: “¿Y a mí qué?”

La respuesta es sencilla y brutal: te importa porque esta ciudad eres tú. La comunidad no la hace la autoridad —que suele llegar sin saber cómo, sin tener con qué y quedándose corta en sus intentos—. La comunidad la hacemos quienes respiramos este polvo, cruzamos estas calles y hablamos con este acento rasposo de frontera.
Juárez llegó a los 366 años no gracias a su gobierno, sino a pesar de él. Sobrevive porque, generación tras generación, hombres y mujeres comunes han hecho lo extraordinario: levantar lo caído, compartir lo poco, defender lo propio y ayudar al vecino. Esa es la verdadera obra pública de la ciudad.
“La asociación es concebida con base en relaciones positivas que consisten en asistencia, servicio, auxilio… Es la característica principal de la comunidad.”
Una comunidad no se sostiene por decreto, sino por voluntad. Por el acto elemental de un ciudadano que decide hacer lo correcto aunque nadie lo aplauda.
Hoy vivimos en la ilusión moderna del “mientras a mí me vaya bien, lo demás que reviente”. Ese egoísmo es como sacar agua del pozo común pensando que nunca se va a secar. Las ciudades mueren cuando quienes la habitan buscan sólo lo suyo. Pero florecen cuando sus ciudadanos entienden que el bien común no es poesía: es supervivencia.

“La comunidad tiene que sacrificar su deseo de beneficio ilimitado a los límites presentes del entorno natural. Si no lo hace así, el resultado es un desastre para los bienes comunales…”
Por eso el aniversario de Juárez te importa. Porque te recuerda que esta ciudad no es una oficina que debe darte servicio, sino un cuerpo vivo del cual tú eres parte. Y si una parte se pudre —el civismo, la honestidad, el respeto, la colaboración—, el cuerpo entero enferma.
¿Quieres una comunidad saludable?
Haz lo que la autoridad no puede, no sabe o no quiere hacer:
– Respeta la ley.
– Barre tu banqueta.
– Trata bien a quien te atiende.
– Sé honesto aunque no convenga.
– Apoya a quien lo necesita.
– Educa hijos responsables.
– Trabaja con integridad.
– Cuida el agua, el parque, el espacio común.
Ciudad Juárez cumple 366 años. Pero la comunidad la cumplimos nosotros. Ahí El Meollo del Asunto.