“HÉCTOR TERÁN.”

Por: Daniel Valles. 10/7/98

Escribí este artículo por la muerte de un hombre ejemplar de Baja California, cuando me enteré de su fallecimiento, hace 27 años. Murió un 4 de octubre, como hoy. Por lo mismo, lo reporduczco aquí, en recuerdo de lo que narro en el mismo.

Conocí a Héctor Terán Terán, “Don Héctor”, como le llamaban, en 1981, en mi natal Mexicali, B. C. Formábamos parte del “Grupo NP.” En ese tiempo, “Don Héctor”, ya tenía una de las carteras de seguros más importantes del estado. Los agentes noveles, le veíamos con admiración y respeto, como un modelo digno de ser imitado. Era lo que los motivadores de moda calificarían como la muestra de la excelencia, (si es que tal cosa existe, la excelencia).

Héctor Terán era un hombre amigable y respetuoso, siempre dispuesto a dar la mano a quien lo necesitara, era uno de esos hombres que su sóla presencia se notaba en el lugar donde estuviera. Un caballero (de esos que hoy escasean, especialmente en las oficinas de servidores públicos).

Don Héctor, toda su vida fué político y militante de su partido, el Partido Acción Nacional, dos veces fué candidato a la gobernatura del estado de Baja California Norte, llegando en la segunda, pero también fué candidato a la presidencia de la república, siendo el perdedor.

Héctor Terán, era de los panistas que formaron y forjaron el PAN, cuando ser panista, en Baja California Norte, era una empresa para verdaderos “Quijotes.” Nunca fué lo mismo ser panista en Chihuahua, cuna del panismo, que en Baja California, especialmente en las décadas de los sesentas y setentas, donde eran sólo un puñado de hombres y mujeres con fuertes convicciones, enfrentándose a toda una aplastante maquinaria con recursos para hacer política y para ganar elecciones.

Héctor Terán, contemporaneo de Salvador Rosas Magallón, célebre por sus campañas y caminatas y también un pilar del panismo bajacaliforniano de los años sesentas y setentas, de Norberto Corella, con el que Terán estaba emparentado y actual Senador de la repúbica y que en 1968 fué derrotado (o despojado según decían ellos) de la Alcaldía de Mexicali.

Don Héctor se encontraba a la mitad de su gestión y tanto propios como extraños alaban hoy la labor de Terán Terán.

El Sr. Presidente Zedillo, bajacaliforniano y mexicalense de crianza, fué testigo, en sus mocedades de todo lo anterior y conocía bien a Héctor Terán, el mismo presidente lamentó la muerte de “Don Héctor.” Estoy seguro de que al referirse a la muerte de Terán, sus palabras no fueron ningún acto demagógico, sino la realidad del sentimiento del Sr. Presidente Zedillo, cuando expresó: “es una pérdida irreparable de un hombre que amó profundamente a Baja California.”

La muerte de Héctor Terán ha sido lamentada grandemente por toda la comunidad bajacaliforniana, pero no sólo por ellos y ellas, sino por gobernadores panistas y priistas, quienes han demostrado publicamente su admiración y repeto por “Don Héctor”, calificándolo de excelente político y conciliador, por su integridad y gran capacidad, por su excelente proyecto de gobierno, etc.

En sus honras fúnebres, miles de personas asistieron acongojadas, el pueblo le lloró como a alguien a quien en verdad querían y a quien van a extrañar. Héctor Terán ha dejado una profunda huella y ausencia en el pueblo de Baja California Norte, precisamente por eso, por su forma de ser, por su trato y caballerosidad.

Durante el día de hoy (miércoles), el congreso del Estado de Baja California, deberá decidir quién será su sucesor, ya que la entidad se encuentra sin gobernador y el Sr. Rodolfo Gutierrez, Secretario General de Gobierno, está impedido por la Constitución del Estado a reemplazarlo. Este nombramiento ha provocado ya una pugna al interior del PAN, donde el exgobernador del estado Ernesto Ruffo y el actual presidente municipal de Mexicali, Eugenio Elourdy, encabezan a los grupos que disputan el derecho de suceder a “Don Héctor.” Lo que ha ocacionado que el Sr. Presidente Zedillo, haya lanzado la advertencia de intervenir directamente si para hoy, (miércoles) no han designado al sucesor de Terán Terán, lo que da por sentado que se conocerá el nombre del gobernador interino de Baja California, antes que esta columna sea publicada.

Para su viuda, Sra. Alma Corella de Terán, mi pésame sincero, para Héctor, Alfredo Armando y Cleila Terán Corella, mi condolencia y la seguridad de saber que su padre, Héctor Terán, cumplió a cabalidad su misión en este planeta. Y ese es, el Meollo del Asunto.