Por: Daniel Valles.
La tormenta del 26 de junio pasado volvió a hundir a Ciudad Juárez bajo un manto de agua, basura y tierra. El espectáculo se repite: calles anegadas, autos arrastrados por la fuerte corriente y la cantidad de agua que llevan las afluentes del Bravo, logran tapar lo evidente: calles sin pavimento, drenajes sanitarios colapsados, pluviales inexistentes y terreno erosionado forman la receta ideal para este tipo de tragedias.
¿Qué presas ya hizo J+ y qué falta?
Presa / Proyecto Estado actual
Pico del Águila Construida (~33 mdp)
Puerto La Paz En construcción (~48 mdp)
Filtro II En obra (~70 mdp)
Víboras Tanque En licitación
Fronteriza Por licitar; proyecto ambicioso
Proyecto Jarudo En proceso, con canalización hasta Dren 2A
Tierra, basura y drenaje: el triángulo infernal.

No es solo culpa de la lluvia: Juárez creció sin control, urbanizó cuencas y dejó calles sin pavimento, drenajes colapsados y toneladas de basura, que hacen de esta ciudad una represa inútil cuando cae el agua. Según estudios del IMIP, hasta el 80 {0eec2001145e2a422dfd654b4f3c50aedb9e811ea897e5eb612d23e9cdaabab8} de la ciudad es pavimentada, y el suelo franco-arenoso deja pasar el agua… a donde le da la gana. El ingeniero César Triana, de la J+, advierte que en una avenida de Anapra las corrientes pueden arrastrar cinco toneladas de azolve y basura que obstruyen drenajes y liberan focos de infección.
Comparación con la tromba de 2006.
La tromba de julio de 2006 fue brutal: más de mil casas destruidas, 3 000 graves, desbordes del Bravo, evacuaciones masivas, Plan DN‑III y daños por 500 mdp. En contraste, la tormenta actual no alcanzó esas cifras ni ese costo humano, pero fue suficiente para revelar: seguimos sin defensas eficaces.
La moraleja al desnudo.
– Las obras están avanzando, pero con lentitud crónica. Faltan tres presas para completar el sistema integral.
– Sin pavimento, drenaje pluvial y limpieza, cualquier lluvia justifica una emergencia. Tierra y basura tapan todo.
– 2006 fue peor, pero el ayer debió enseñarnos algo: por ahora, seguimos copiando el libreto, sin leerlo. Ahí, El Meollo del Asunto.