México y EE.UU. oficializan acuerdo por agua del río Bravo.

México y EE.UU. oficializan acuerdo de emergencia por agua del río Bravo

Los gobiernos de México y Estados Unidos anunciaron oficialmente un acuerdo para resolver las tensiones surgidas por el incumplimiento mexicano en las entregas de agua al amparo del Tratado de Aguas de 1944.

A través de comunicados simultáneos, ambos países confirmaron que México se ha comprometido a realizar transferencias inmediatas de agua desde los embalses internacionales La Amistad y Falcón, y a incrementar las entregas en los seis principales afluentes del río Bravo —entre ellos el río Conchos, en Chihuahua— hasta completar el actual ciclo hidrológico que concluye el 24 de octubre de 2025.

El Departamento de Estado de EE.UU. expresó su agradecimiento a la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum por su “participación personal” en facilitar la cooperación entre los distintos niveles de gobierno mexicano, destacando que el acuerdo beneficiará a los agricultores, ganaderos y condados del valle del río Grande en Texas.

Aunque el gobierno mexicano evitó detallar las fuentes específicas de las transferencias inmediatas, las autoridades estadounidenses confirmaron que provendrán de los embalses binacionales y de los siguientes afluentes: río Conchos, arroyo de las Vacas, río San Diego, río San Rodrigo, río Escondido y río Salado.

Chihuahua, en sequía excepcional.

La situación en Chihuahua es particularmente grave. Según reportes oficiales, el estado enfrenta una sequía excepcional que ha dejado a sus principales presas —La Boquilla y Las Vírgenes— en niveles críticos, imposibilitando la apertura para el riego agrícola en este 2025. Esto ha generado preocupación entre agricultores locales, quienes advierten sobre la falta de agua incluso para consumo humano.

No habrá renegociación del Tratado

Ambos gobiernos coincidieron en que el Tratado de 1944 sigue siendo un instrumento “benéfico para ambas naciones” y aclararon que no se considera necesaria su renegociación, pese a la presión de algunos sectores en México y Estados Unidos.

Con este acuerdo, se busca evitar la imposición de sanciones comerciales, luego de que el presidente estadounidense Donald Trump amenazara con represalias ante el incumplimiento mexicano, presionado por productores agrícolas texanos.

A pesar del avance diplomático, expertos advierten que los riesgos persisten debido a la continuidad de la sequía y al contexto electoral en ambos países, que podría volver a tensar la relación en los próximos meses. Y Ahí, el Meollo del Asunto.