La Verdad que Rompe Juicio Anticipado.

Por Daniel Valles

La justicia en Ciudad Juárez ha dado un giro inesperado y revelador. El caso que durante casi tres años fue presentado como evidencia de horror y abuso sistemático en una guardería, hoy nos confronta con una verdad incómoda: la imputada Nahomi Yamilé R. P. fue absuelta. No porque tuvo suerte. No por tecnicismos. Fue absuelta porque no había delito que castigar. Porque las pruebas, simplemente, no existían.

En el juicio oral 313/2024, la jueza determinó que la representación social, es decir, la Fiscalía Especializada de la Mujer (FEM), no logró acreditar el delito. Pero fue más allá. Señaló directamente a tres funcionarias —un médico legista, una psicóloga y una agente del Ministerio Público— de haber fabricado pruebas. Y no es una simple observación: la jueza ordenó abrir carpetas de investigación contra ellas por falsedad ante la autoridad.

EL JUICIO OCURRIÓ EN REDES.

Mientras se hablaba de justicia, muchos ya habían sentenciado a Nahomi en medios, redes y cafés. Se olvidó el debido proceso. Se ignoró que todo acusado tiene derecho a una defensa. El IMSS, el Estado, los organismos públicos… callaron. Dejaron que la narrativa se volviera linchamiento. Hoy, esa narrativa se desmorona con un veredicto: inocente.

¿Y AHORA QUÉ?

Este caso no puede verse como un incidente aislado. El fallo pone en tela de juicio decenas de procesos similares donde las mismas funcionarias participaron. La FEM tiene que responder. El IMSS tiene que explicar por qué cerró guarderías sin sustento legal firme. Las familias tienen derecho a saber si también fueron engañadas.

EL MEOLLO DEL ASUNTO.

El caso Nahomi muestra que el peligro no sólo está en los delitos que se cometen, sino también en los que se inventan. La justicia no puede construirse sobre la mentira ni sostenerse con silencio oficial. Cuando la verdad rompe el juicio anticipado, lo que queda al descubierto es la fragilidad del sistema. Y la urgencia de corregirlo, antes de que más inocentes paguen con su libertad o su vida. Ahí El Meollo del Asunto.