Por: Daniel Valles.
En México no se legalizó la marihuana. Se dejó en pausa. La Suprema Corte dijo una cosa, el Congreso otra, y el gobierno… ni una ni otra. Porque aquí no se legisla con la cabeza, sino con la consigna. Y así nos va.
Desde 2017, el uso medicinal del cannabis es legal. Sobre el papel. Porque en la práctica, conseguir un permiso, un producto y un médico que lo recete legalmente es más difícil que encontrar un diputado que lea lo que firma (Fuente: Wikipedia: Cannabis en México – https://es.wikipedia.org/wiki/Cannabis_en_M{63ceac13d2e492d846093719d8ff7c2254e7294e69479052bdac7d29343594e4}C3{63ceac13d2e492d846093719d8ff7c2254e7294e69479052bdac7d29343594e4}A9xico?utm_source=chatgpt.com).
Luego vino la Corte. En 2021 declaró inconstitucional prohibir el consumo lúdico. Es decir: puedes fumar marihuana. Pero no puedes comprarla legalmente. Ni cultivarla sin permiso. Ni venderla. Ni distribuirla. ¿Cómo la consigues? Buena suerte. México es el país donde el consumo es legal, pero la cadena completa sigue siendo clandestina (Fuente: SCJN – Boletín Julio 2021 – https://www.scjn.gob.mx/sites/default/files/comunicacion_digital/2021-07/boletin_electronico_julio_2021.html?utm_source=chatgpt.com).
El Congreso, mientras tanto, duerme la siesta legislativa. Han presentado más de media docena de iniciativas para regular la producción, comercialización y distribución, pero ninguna ha logrado cruzar la meta. ¿Por qué? Porque prefieren el aplauso fácil de los activistas que el trabajo duro de construir una ley sólida.

Y ojo: los Centros de Integración Juvenil han advertido que la legalización sin controles podría disparar el consumo entre menores de edad. Pero eso no se discute. Sería “prohibicionista” decir que el cannabis afecta el desarrollo neurológico del adolescente promedio. Mejor, lo dejamos en manos del mercado… ilegal, claro está (Fuente: Gob.mx – CIJ – https://www.gob.mx/salud{63ceac13d2e492d846093719d8ff7c2254e7294e69479052bdac7d29343594e4}7Ccij/articulos/presenta-cij-la-evidencia-en-contra-de-la-legalizacion-de-la-mariguana-en-la-aldf-117824?utm_source=chatgpt.com).
En Morelos, comunidades como las de Tetecala impulsan el “Plan de Tetecala”, una alternativa digna, bien pensada, para que campesinos cultiven cannabis con supervisión, beneficio social y sin narcos. Pero ni el gobierno federal ni el Congreso les ha prestado atención (Fuente: Wikipedia: Plan de Tetecala – https://es.wikipedia.org/wiki/Plan_de_Tetecala?utm_source=chatgpt.com).
¿Resultado? Un país donde puedes fumar, pero no producir; donde puedes consumir, pero no comprar. Y donde la legalización terminó siendo una caricatura de sí misma: sin estructura legal, sin reglas claras, sin visión de salud pública ni control social.
La marihuana no es el demonio. Pero tampoco es inocente. Y en manos de un Estado que regula con desidia y legisla con slogans, cualquier droga —legal o no— termina haciendo más daño del que se pretende evitar. Ahí y así, El Meollo del Asunto.