Por Daniel Valles.
14 de mayo de 2025.
Estados Unidos empieza a cerrar la puerta a políticos mexicanos. ¿Qué significa esto para México?
Lo que comenzó como un rumor de pasillo en embajadas y consulados, hoy se transforma en una realidad que ningún funcionario mexicano puede ignorar: Estados Unidos está enviando un mensaje. Y lo está haciendo donde más duele: en las visas y en los bolsillos.
La llamada “Lista de Marco” no ha sido publicada oficialmente, pero eso no importa. Las consecuencias son reales. Gobernadores, alcaldes, diputados y operadores políticos han comenzado a recibir llamadas incómodas. Otros, simplemente ya no podrían pisar suelo estadounidense. Y más de uno andaría viendo cómo regulariza propiedades o apaga cuentas en Texas, California o Florida.

¿Por qué ahora? Porque a Washington le preocupa lo que está viendo en México: colusión política con el crimen organizado. Campañas presumiblemente financiadas con dinero sucio. Protección institucional a grupos criminales. ¿Y qué ha hecho el Estado mexicano? Minimizar, justificar o, guardar silencio.
La presidenta Sheinbaum ha pedido explicaciones. Pero debería saber que, las visas son un privilegio, no un derecho. Y que, en estos casos, el Tío Sam no necesita dar explicaciones. Solo actuar.
El trasfondo es más profundo: EE. UU. está redibujando su estrategia de seguridad continental. Con un gobierno republicano de regreso, la presión sobre México aumentará. Y esta lista —oficial o no— es solo el comienzo. No se trata solo de castigar a individuos. Se trata de poner límites a una red de impunidad que ya desborda al país y amenaza la estabilidad regional.
La pregunta que sigue es: ¿se atreverá México a limpiar la casa antes de que la limpien desde fuera? Ahí El Meollo del Asunto.